Actualización del curriculum vitae

Hace un par de semanas me lancé a actualizar mi curriculum. Llevaba un par de años sin hacerlo y me pareció un momento oportuno. Las razones no las voy a contar ahora, pero creí que era una buena idea así que… mi ordenador encendido y la carpeta con certificados de los últimos cursos que he realizado encima de la mesa, me puse a la tarea.
– “¿Donde tengo archivada la última versión?” -Fue la primera pregunta que me hice a mí misma.
Dispuesta a enchufar el disco duro al ordenador y navegar por las carpetas recordé, de pronto, que había guardado una copia en el disco duro virtual. Eso fue genial, me iba a ahorrar un montón de tiempo!
Abrí la versión con el formato de acuerdo al modelo europeo y empecé incorporar las últimas responsabilidades desempeñadas, la recién obtenida certificación y los últimos cursos realizados. En el proceso me habían entrado algunas dudas:
– ¿Organizo los cursos por temática o cronológicamente? Supongo que mi formación puede parecer un tanto dispersa y por tanto ¿puedo dar la imagen de no tener las cosas claras?
– ¿Mantengo una versión completa y voy cortando en función de a qué tipo de empresa o puesto lo vaya a enviar? No va a dar muy buena imagen estos aparentes cambios de interés, ¿cómo debería mostrarlo para evidenciar que existe una relación?
– Mi experiencia… después de unos cuantos años en la misma empresa con diferentes niveles de responsabilidad, distintos tipo de actividad y diferentes temáticas abordadas ¿qué imagen estoy dando? Esto, ¿qué dice de mi competencia? ¿que valgo “pa tó” o, como decimos en mi tierra “lo mismo plancho un huevo que frío una corbata”? O, en cambio ¿que no sé de nada? Porque si lo “adecuado” es freír huevos y planchar corbatas, entonces… algo no está bien. Quizás es que tengo que “venderme” como multitask o enfatizar mis habilidades creativas o atribuirme el adjetivo innovadora. Ufff, complicado!
Tocaba contar mis competencias, ¡ains! siempre me he vendido muy mal. Siempre he pensado que una buena parte de mis habilidades y destrezas son derivadas de aplicar el sentido común a la actividad profesional que me toca desempeñar (formadora, consultora, diseño de estrategias, elaboración de estrategias planes de acción, gestión de proyectos, evaluación de actividad…). Pero… ¿Realmente es así? Aplico el sentido común o ¿aplico los conocimientos de los que me he ido apropiando? Probablemente lo segundo y lo hago de forma inconsciente.

Después de un buen rato había realizado todos los cambios sin ner muy claro si los resultados eran correctos. “De todos modos, no lo voy a enviar a ningún sitio. Al menos, de momento.”

Os pometo que parece que ha sido más difícil actualizar el documento “curriculum” que participar en los cursos y ejecutar las áreas que iba a incluir. Pero… tengo mi curriculum guardado, archivado en la nube y la intención de actualizarlo periódicamente! ¿Lo conseguiré?

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